Aditivos alimentarios y salud infantil (3)

Pues aquí terminamos la serie sobre aditivos alimentarios y sus efectos sobre la salud infantil, esta vez, con los aditivos alimentarios directos, que quizá sean los más conocidos y los que todos tenemos en la cabeza.

Si acabas de llegar a esta página, te aconsejo que eches un vistazo a los anteriores videos para tener toda la información completa.

 

<< Ir al Video 1 aditivos alimentarios indirectos y salud en niños (1)>>

<<Ir al Video 2 aditivos alimentarios indirectos y salud en niños (2)>>

 

También te propongo un trabalenguas diciendo estas palabras seguidas sin trabarte ;):

Diagnosticado de déficit de atención, tracto gastrointestinal y metahemoglobinemia.

 

Puedes dejarme tus comentarios (y cómo te ha ido el trabalenguas al final del post:))

 

Fuente: http://pediatrics.aappublications.org/content/142/2/e20181410

 

 

Aditivos alimentarios y salud infantil (2)

Aquí te dejo la segunda parte de la serie de videos sobre aditivos alimentarios y sus efectos sobre la salud infantil.

En esta segunda parte, terminaremos con los aditivos alimentarios indirectos.

 

Si no has visto la primera parte, te animo a que la mires primero pinchando aquí.

 

Fuente: http://pediatrics.aappublications.org/content/142/2/e20181410

 

Aditivos alimentarios y salud infantil (1)

¿Son los aditivos alimentarios seguros para la salud?

Un reciente estudio publicado en agosto del 2018 en la revista Pediatrics, analiza la seguridad de estos compuestos cuando son ingeridos por niños.

En este primer video te presento una información respecto a los efectos de dichos alimentarios en niños, en concreto, el de los aditivos alimentarios indirectos.

Fuente: http://pediatrics.aappublications.org/content/142/2/e20181410

 

Caderas rígidas: causas

Es común que si pasas mucho tiempo sentada notes rigidez y molestias en las caderas y que sientas que tienes las “caderas de madera». También es común entre corredoras que no realizan un trabajo de fuerza para los extensores de esta articulación y que no estiran habitualmente.

Estas molestias pueden venir muchas veces por una tensión excesiva por “sobreuso” de la musculatura flexora de cadera, debido a alteraciones posturales o a un trabajo físico desequilibrado en el que predomine mucho una musculatura sobre la otra. Esto tiene como consecuencia, que las caderas no se muevan adecuadamente.

Anatomía de la cadera

La cadera es una articulación que estaría dentro de las denominadas enartrosis. Estas articulaciones permiten movimientos en todos los planos. Está formada por una bola (cabeza del fémur) y una cavidad (acetábulo de la pelvis).

Los músculos que están delante se llaman en su conjunto “flexores de cadera”.

Flexores de cadera

flexores de cadera rígidos

– Psoas mayor e ilíaco (a veces, también lo encontrarás como iliopsoas).

– Recto femoral.

– Sartorio.

– Tensor de la fascia lata (TFL).

– Pectíneo.

– Adductores (largo y corto).

– Gracilis.

Los músculos que están en la parte posterior se denominan en su conjunto como “extensores de cadera”. Te señalo los principales.

Extensores de cadera

musculatura extensora de cadera– Glúteo mayor.

– Bíceps femoral, semitendinoso y semimembranoso (los isquiotibiales o isquiosurales)

– Semitendinoso

El glúteo mayor actúa sólo en la articulación de la cadera, mientras que los isquiotibiales actúan tanto en la cadera como en la rodilla. Esto es importante porque todos ellos necesitan realizar un trabajo de co-contracción para mantener la cabeza del fémur dentro del espacio acetabular durante el movimiento de las extremidades inferiores.

A veces, algunas personas tienen lo que se denomina “dominancia de isquiotibiales”, que quiere decir que la extensión de cadera se lleva a cabo principalmente con estos músculos en lugar de con el glúteo, que sería el que tendría que tener mayor participación. Esto hace que la cabeza del fémur se mueva hacia delante, pudiendo irritar la parte anterior de la cápsula articular (el envoltorio de tejido que rodea a la articulación) y que, a su vez, se sienta tirantez o tensión en la parte anterior de la cadera.

Cuando hay una adecuada contracción de la musculatura de los glúteos e isquiotibiales, la cabeza del fémur permanece centrada en el acetábulo.

¿Qué hacer para mejorar las caderas?

Entonces, para evitar las caderas rígidas, y prevenir el dolor, te propongo que trabajes más tus glúteos y realices estiramientos suaves de los flexores de caderas. ¿Necesitas algunas ideas de ejercicios? Te lo cuento en el siguiente artículo 😉

Si te ha sido útil esta información, compártela con tus amigas, familiares y conocidas.

Un abrazo y hasta pronto,

Dra. Beatriz Moreno

Por qué me estanco con mi cuerpo

Por qué me estanco en la mejora de mi cuerpo y qué puedo hacer (2)

En el artículo anterior ya vimos la importancia de no centrarse solamente en el peso para valorar si estamos estancadas y si realmente existe un «no progreso» en la mejora de nuestro cuerpo.

Aún así, si usas la báscula para medir tu progreso, hay que asegurarse de que te pesas en la misma báscula, el mismo día de la semana, a la misma hora (preferiblemente, por la mañana, después de haber ido al baño), y que llevas la misma ropa o estás desnuda.

Te recomiendo que te peses cada 15 días para evitar disgustos innecesarios…

En el artículo de hoy, quiero mostrarte de qué otras formas podemos medir nuestros progresos.

 

OTRAS FORMAS DE MEDIR NUESTROS PROGRESOS

 

2. Perímetros

Una de mis preferidas. Sólo necesitamos una cinta métrica y un espejo para asegurarnos de que estamos colocando bien la cinta, aunque lo ideal es que nos lo haga otra persona.

Te recomiendo que midas en cintura y en cadera (esta última será difícil hacerla tú misma).

Asegúrate de que las mediciones son el mismo día de la semana y a la misma hora. Del mismo modo que con el peso, lo ideal es que sea por la mañana, después de haber ido al baño y llevar la misma ropa o medirte desnuda.

La cinta no debe estar muy apretada ni tan floja que se te mueva. Mide 2 veces y haz una media.

Te recomiendo que hagas las mediciones cada 15 días.

Es una forma sencilla que nos proporciona información de qué estás perdiendo o ganando (masa muscular o grasa) cuando se combina, por ejemplo, con el peso. Imagina que has perdido centímetros de cintura pero no de cadera/glúteos, e incluso, has ganado algo; esto significa que estás perdiendo grasa y ganando músculo.

 

3. Fotos

Me gusta utilizar las fotos en algunos de mis programas, creo que, junto con los perímetros, son las dos formas de evaluación que me resultan más útiles,. Nos proporciona una excelente representación de lo que está pasando en la composición corporal a lo largo del tiempo.

Hazte una foto de frente y una de cada lado el mismo día de la semana y a la misma hora. Como siempre, lo ideal es que sea por la mañana después de haber ido al baño (no es necesario que salga tu cara ;)). Si es posible que sea en la misma habitación, con la misma luz y desde el mismo ángulo.

Aquí te recomiendo que te las hagas en ropa interior o con top y malla corta. Te aconsejo que la goma del pantalón/malla no sea muy apretada, nuevamente, para evitar disgustos innecesarios.

Hazte fotos cada 2 ó 3 meses.

 

4. Ropa

Esta medición la recomiendo, sobre todo, si no tienes medidas de perímetros o no te los tomas bien.

Elige una prenda que a día de hoy la notes un poco justa (vaqueros, falda). Pruébatela cada 3-4 semanas para ver cómo te sienta a lo largo del tiempo.

Es una buena forma de saber cómo va cambiando la forma de tu cuerpo y de dónde pierdes o ganas centímetros. A todas nos gusta saber que podemos ponernos esa prenda que nos encanta.

 

5. Antropometría

Una antropometría es la toma de diferentes medidas como son: los pliegues grasos, perímetros y diámetros corporales para determinar con más precision si tus cambios físicos vienen por aumento de masa muscular, por una disminución de la grasa, por aumento de ambas, etc. También te determina cuál es tu somatotipo, es decir, qué forma corporal predomina en ti y valorar si cambia a lo largo de las mediciones.

El análisis antropométrico únicamente puede ser realizado por profesionales para garantizar que está bien hecho.

Te recomiendo que te lo hagas cada 2-3 meses. No es válido para personas con obesidad o con mucha grasa.

 

Otros marcadores de tu progreso

Además de lo que podemos ver estéticamente, hay otras formas de ver si estamos avanzando en nuestros objetivos, como son aquellos relacionados con la salud, el estilo de vida o el rendimiento.

Aquí te dejo algunos ejemplos:

 

6. Marcadores de salud

– Tensión arterial

– Colesterol

– Triglicéridos

– Transaminasas

– Glucosa

– Cortisol

– Estatus hormonal

 

Tener en cuenta estos marcadores puede animarte a seguir con tu programa de ejercicio y alimentación, especialmente si mantener o mejorar tu salud fue por la razón por la que decidiste comenzar.

 

7. Marcadores de estilo de vida

– Estrés percibido

– Energía

– Fuerza

– Estado de ánimo

– Sueño

 

Estos son factores que aunque simplemente los nombre son tan importantes que dos de ellos como el sueño y el estrés pueden determinar que te estanques en tu progreso. Mantener altos niveles de estrés durante largo tiempo y dormir mal pueden hacer que no avances lo que debieras. Haré un artículo específico para este tema.

Lo bueno es que, como el ejercicio y llevar una buena alimentación ayudan a disminuir los niveles de estrés, a tener más energía y estar de mejor humor y a mejorar la calidad del sueño, si nos sentimos mejor con respecto a estos parámetros, sería un indicativo de que ha habido un cambio positivo a lo largo del tiempo.

 

8. Marcadores de rendimiento

– Peso levantado en determinados ejercicios

– Número de repeticiones de un ejercicio

– Llegar más lejos en un ejercicio de flexibilidad

– Saltar más alto

– Realizar un mismo esfuerzo cansándote menos

Quizá no sea tu objetivo a priori pero puede ser otra forma de corroborar que no estás estancada.

 

Unas cosillas para terminar…

No te recomiendo hacer todas estas mediciones para determinar si estás estancada o no en la mejora de tu cuerpo, no se trata de obsesionarnos. Pero si sientes que no estás progresando y quieres saber qué está sucediendo, cualquiera de los parámetros que he puesto en este artículo y en el anterior, te servirá para hacerte una idea de lo que está pasando.

Para poder avanzar en tus objetivos es necesario que los entrenamientos tengan una adecuada progresión. Por ejemplo, si siempre haces los mismos ejercicios con el mismo peso o las mismas repeticiones, llegará un momento en que ya no supondrá un estímulo para el organismo.

Pero siempre teniendo en cuenta no pasarse para no producir el efecto contrario o llegar a lesionarte. Es por ello que siempre recomiendo acudir a un profesional del ejercicio para que te asesore en tu programa de entrenamiento.

 

Si te ha sido útil esta información, compártela con tus amigas, familiares y conocidas.

 

Un abrazo y muchas gracias por estar ahí,

Dra. Beatriz Moreno